CUANDO SOMOS LIBRES REALMENTE?

CUANDO SOMOS LIBRES REALMENTE?

Hace un tiempo leí el libro “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl.

En ese relato Victor nos explica como fue que vivió años dentro de un campo de concentración.

Situación en la que realmente los hombre, mujeres y niños estaban realmente a merced de la voluntad de otros.

Vivían prácticamente como animales, en la suciedad, el hambre y la desconfianza uno del otro.

Si embargo, Victor menciona que muchos hombres se mantuvieron en la “zona” donde nunca dejaron de ser “humanos” y no perdieron las esperanzas de salir de esa situación.

Quizás alguno hubiera podido pensar que como y daba lo mismo el comportarse bien o mal, eso les daba “derecho” a obrar de cualquier forma.

Estás personas prefirieron a pesar de las circunstancias mantener un estado, mantener una forma de vivir.

Prefirieron la esperanza y seguir obrando como personas de bien a pesar de todo.

Pero esas personas a pesar de eran prisioneros realmente en un campo de concentración, a pesar de ello, tuvieron la oportunidad de elegir.

Eligieron!

Eligieron una forma de ser a pesar de todo.

Muchas veces nosotros, nos sentimos prisioneros de nuestro trabajo, de nuestra sociedad, de nuestra cultura, y mucho peor de nuestra religión.

Muchas veces sentimos que no hay opción, que ya no tenemos oportunidad de elegir.

Que la vida que me toco es esta o la otra, y listo. Más vale me resigno.

Pero s viéramos el ejemplo de Victor, si viéramos que a pesar de todo siguió eligiendo en su mente, con su ser con sus pensamientos, quizás nos demos cuenta de que podemos.

Actuamos como pensamos y pensamos como actuamos.

La palabra, absolutamente todo lo que decimos, tiene un poder inmenso en nuestras elecciones y en el futuro que nos vamos creando.

Quizás me digas, que es imposible, y te entiendo pues yo lo dije millones de veces.

Y a veces sigo luchando con esos pensamientos implantados desde pequeño.

Pero hay una realidad que podemos crear con nuestros pensamientos, y no es una realidad de ficción, sino una realidad que se puede palpar.

Pero esa realidad, sólo se crea a partir de las palabras que nos decimos en silencio, adentro de nuestra cabecita, mientras vamos en el bus, en el taxi, mientras estamos trabajando, mientras estamos en el gym, mientras cocinas, mientras te bañas, mientras ….mientras…

Sé y lo compruebo, lo veo y muchas veces me cuesta creer lo que veo, que el pensamiento con fuerza desde el corazón mueve montañas.

Así lo dijo el maestro. La Fe mueve montañas.

La Fe mueve montañas de pensamientos basura que no nos dejan avanzar y que por sobre todas las cosas no nos dejan ser feliz.

Debemos mover las montañas de pensamientos que nos frenan.

Pero no peleando contra ellos, sino aceptándolos, reconocerlos y comenzar a cambiarlos.

Si comenzamos a confiar, iremos perdiendo el miedo, comienza a hablarte más positivamente y verás que todo comienza a cambiar.

no somos libres cuando tenemos dinero, cuando cambiamos de ciudad, cuando cambiamos de esposo, cuando cambiamos de jefe.

Somos libres cuando comenzamos a cambiar las palabras con las que nos hablamos a nosotros mismos cada día, a cada instante.

¿Qué opinas?

Gabriel de Mejorar y Crecer.

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